Resulta complejo concentrar en el llamado "Día de Bulnes" un aniversario comunal. No sólo por las múltiples identidades de los sectores que lo integran, sino también por el origen en sí de tal festividad.
Fue en 1959 cuando la alcaldesa Celia Urrutia Prieto (QEPD), establece que cada 3 de octubre se celebrará el "aniversario de la ciudad de Bulnes". Y lo dice bien claro: LA CIUDAD.
Una determinación edilicia totalmente correcta, dado que su establecimiento se debe al logro, de los entonces vecinos de la VILLA SANTA CRUZ DE LARQUI, de cambiar su última acepción en honor al apellido del saliente Intendente de Concepción y héroe de la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana: Manuel Bulnes.
Lo cierto es que la comunidad debió trasladarse desde el original lugar de fundación de la Capilla de Larqui (establecida en 1788), al que ocupó la Capilla de Gallipavo (con orígenes en 1796). Producto del intenso terremoto del 20 de febrero de 1835. El mismo que logró el surgimiento del Chillán actual. Sismo que los obligaría no sólo a reconstruir, sino a renacer. Renacimiento, por tanto, que pudo ser finalizado en 1839, con el otorgamiento del título VILLA DE LA SANTA CRUZ DE BULNES.
Ése 3 de octubre, la villa (que alcanzará la definición de ciudad en 1887) formaba parte del Departamento de Concepción.
La Provincia de Ñuble verá sus orígenes en 1848, y Bulnes será subdelegación de Chillán un año después (Santa Clara lo será desde 1870). Recién será nombrado Departamento en 1884, al igual que Yungay. Y su investidura de comuna, sólo ocurrirá desde el día 22 de diciembre del año 1891; del mismo modo que San Ignacio.
Fecha última que me parece mucho más apropiada de instaurar como celebración territorial, bastante distante de éste nuevo aniversario bautismal.
Para El Examinador.cl
Fahd A. Hidd Vivallos
Santaclarino
Profesor de Historia y Geografía