<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6317245094800441424</id><updated>2011-07-08T04:05:41.043-07:00</updated><title type='text'>LA COLUMNA DE: Fahd Hidd</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lacolumnadefahdhidd.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6317245094800441424/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacolumnadefahdhidd.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>TEJEMEDIOS</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6317245094800441424.post-2828976952328093588</id><published>2010-07-03T20:54:00.000-07:00</published><updated>2010-07-08T23:21:06.719-07:00</updated><title type='text'>ESE MAR QUE TRANQUILO TE BAÑA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Ese mar que tranquilo te baña”, versos con los que a inicios del siglo XIX Eusebio Lillo supo retratar los casi 17 millones de km2 de agua salada que hoy bañan nuestra extensa costa occidental. Epítetos que contrastan con el palpitar de miles de compatriotas el reciente 27 de febrero, en el preciso instante en que el amigo cotidiano, el mismo que supo albergar a changos, lafquenches, chonos o yámanas; gritaba con una ola gigante la majestuosidad de Poseidón. Pequeña, dirían los valdivianos. Protagonistas del gran tsunami de 1960, aquel que nos llevó a la Historia mundial.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero más allá de la tragedia presente, lo cierto es que nuestro país cuenta con un privilegio exquisito. 200 millas marinas al oeste desde la línea de marea baja, y 350 en el caso de Isla de Pascua y las islas Salas y Gómez. Cifras que se traducen en una riqueza envidiable, considerando el alto potencial de fauna y flora presente en el suelo y subsuelo respectivo. Riqueza pesquera y de mariscos en el litoral, que otorga una identidad única a cada sector que reviste. Todo ello, imposible sin la madre de la diversidad marina: La corriente fría de Humboldt, la que desde los 40º de latitud sur hacia el norte, enfría nuestras aguas, para impedir lluvias continentales en verano o atraer la anchoveta consumidora de su plancton, que arrastra tras de sí a casi todos los componentes de la fauna marítima. Son estos mismos, los que hoy nos permiten hablar de un frondoso Iquique con sus mariscos, Puerto Montt, Coyhaique o Chiloé con inmensas salmoneras. Valparaíso, Talcahuano; grandes puertos. Horcón, Tumbes; inconfundibles caletas. Aguas que protegen no sólo el sustento de millones de hogares de pescadores industriales o artesanales a lo largo de los 4.200 Km. de costa, sino también al mamífero más grande del planeta. Es que desde la administración Bachelet la ballena es protegida en nuestro territorio marino, en donde la legislación terrestre es copia feliz del edén. Nos negamos al robo peruano de nuestras aguas en el norte, más no somos conscientes del que nosotros mismos realizamos: derrames de petróleo periódicos, pesca indiscriminada, monocultivos, captura de especies en extinción. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es el mar chileno, está de fiesta. Quiere seguir celebrando, permitámosle vivir para contarlo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Para Tejemedios&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Fahd A. Hidd Vivallos&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;Estudiante de&amp;nbsp;Pedagogía en Historia y Geografía UBB&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6317245094800441424-2828976952328093588?l=lacolumnadefahdhidd.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6317245094800441424/posts/default/2828976952328093588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6317245094800441424/posts/default/2828976952328093588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacolumnadefahdhidd.blogspot.com/2010/07/ese-mar-que-tranquilo-te-bana.html' title='ESE MAR QUE TRANQUILO TE BAÑA'/><author><name>TEJEMEDIOS</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry></feed>
